Running solidario: el documental Skid Row Marathon
Skid Row Running Club. Foto: cortesía Gabi Hayes.

Running solidario: el documental Skid Row Marathon

The smallest act of kindness is worth more than the grandest intention. 

Oscar Wilde

Running solidario: cuando correr es mucho más que eso

Skid Row Marathon (2017) es un documental sobre running solidario, sobre cómo se puede ayudar a los demás con las zapatillas puestas. También es la sorprendente historia de amistad entre un juez y un grupo de personas que, por circunstancias de la vida, acabaron viviendo en la calle. 

¿De qué va el documental Skid Row Marathon?

Del juez Judge Mitchell, de la corte penal de Los Ángeles, corredor incondicional, que sabe que el acto de correr en grupo trae muchos beneficios y que cree en el running solidario. 

En 2012, empieza un running club en Skid Row, una zona conflictiva de Los Ángeles tristemente conocida por su gran población de «homeless». En sus aceras malviven más de 4500 personas, los más afortunados en tiendas de campaña, los menos, entre cartones, mantas y carritos de la compra. La mayoría con problemas de drogodependencia y alcoholismo.

A la pregunta de por qué funda un club de corredores en un barrio como Skid Row, el juez responde lo siguiente: «Si alguna vez has estado con un grupo de runners sabes que es gente simpática. Siempre estamos contentos y felices. No se me ocurría nada mejor que traer ese buen rollo a Skid Row.»  

 

Running solidario
Skid Row, Los Ángeles. Foto: cortesía Gabi Hayes.

Dos días a la semana, el juez pone el despertador a las 3:30 para llegar a las 5:45 al punto de encuentro, la Midnight Mission, un albergue para personas en rehabilitación. Al principio con poco éxito: como mucho dos o tres personas se animaban para un morning run

Tampoco es raro: para correr hace falta disciplina, sacrificio, constancia y, en general, una vida sana. Condiciones no siempre fáciles de cumplir para personas que han vivido muchos años en la calle. Pero a base de insistir y con la máxima de “Show up, no matter what” en la cabeza, el juez no se rinde. Y, poco a poco, su peculiar running club va creciendo.

Corredores y solidaridad

Este documental sobre cómo el running se puede convertir en un acto solidario y brindar una segunda oportunidad, pone el foco en cinco corredores de la Skid Row Running Club. Conocemos a Ben, un músico al que las drogas y el alcohol estuvieron a punto de destrozarle. A Rebecca, madre soltera y ex adicta a la heroína de Seattle; a Mody de Senegal y a David, un artista cuyas adicciones le hacían pensar que dormir en un agujero lleno de ratas y basura era “normal”.

Pero quizás la historia de Rafael es la que más sorprende. Rafael pasó más años en la cárcel que fuera de ella. Su delito: matar a un miembro de otra pandilla cuando tenía 17 años. El Rafael que vemos en el documental es una persona rehabilitada, cuya única vocación es ayudar a los demás. Integrado en la comunidad, ayuda a familias de otros presos y da charlas sobre su vida para crear conciencia en colegios de barrios menos afortunados.

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Judge Mitchell y sus corredores. Foto: cortesía Gabi Hayes.

El prota indiscutible es Judge Mitchell, del que el documental muestra sus dos «caras»: vestido con toga imponiendo penas de cárcel de larga duración en el juzgado, y en zapatillas disfrutando con sus runners por las calles de Los Ángeles.

Un único acto horrible no define en su totalidad a un ser humano durante toda su vida” dice en el documental. Hoy en día, en EEUU, pocos presos obtienen una segunda oportunidad. En su opinión, faltan mecanismos de reinserción y la creación y puesta en marcha de programas es un proceso lento.

Por eso Judge Mitchell toma acción y funda el club de corredores en Skid Row. No espera a que las cosas cambien por si solas, ya que razona que un pequeño gesto de amabilidad puede cambiar la vida de una persona ahora, y quién sabe, inspirar a otra. 

 

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Judge Mitchell en una de las calles de Skid Row. Foto: cortesía Gabi Hayes.

De sintecho a maratoniano

Impresiona ver cómo la solidaridad sobre zapatillas del juez consigue convertir a los de Skid Row en auténticos maratonianos. Ser miembro del running club les ayuda con su rehabilitación. El club es como una familia y el compañerismo les devuelve la dignidad y la autoestima

Como incentivo, el juez organiza viajes al extranjero para correr maratones en Acra (Gana) y en Roma. Para muchos es la primera vez que se suben a un avión. Para el juez una manera de mostrarles que merecen pasar página y vivir experiencias inolvidables.  

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Corriendo en Roma. Foto: cortesía Gabi Hayes.

Tras ver el documental una no sabe muy bien quién disfruta más de los viajes y los rodajes en grupo, si los corredores o el juez. Sin duda, a Judge Mitchell se le ve más feliz corriendo que en el juzgado. Es allí, al lado de personas como Rebecca y Rafael, donde puede transformar vidas, sudando la camiseta y quemando asfalto. 

Los autores de este maravilloso documental son la pareja Gabi y Mark Hayes. Skid Row Marathon se estrenó en 2017 y ganó más de 27 premios al Mejor Documental en grandes festivales de EEUU y Europa. Para saber más, aquí te dejo enlace al trailer.

Recomendable cien por cien. 

 

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